El paso de la agrupación irlandesa U2 por la Ciudad de México convirtió el Centro Histórico en un escenario de grabación y encuentro con fans; la banda llegó el martes 12 de mayo para filmar material audiovisual de su nuevo proyecto; la presencia del grupo generó expectación en calles y plazas del primer cuadro capitalino.
La Plaza de Santo Domingo concentró la mayor parte del rodaje del tema Street of dreams; sobre un autobús azul intervenido con grafitis del artista mexicano Chavis Mármol; la producción abrió convocatoria para seguidores mayores de edad que participaron como extras durante la filmación.
La banda también participó en la Asamblea General de la Copa Mundial de los Niños de la Calle en el Teatro Hidalgo; Bono y The Edge sostuvieron un encuentro con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el diálogo abordó educación, salud, programas sociales y condiciones laborales.
La mandataria informó en su conferencia matutina sobre la reunión; calificó el encuentro como positivo; además planteó la posibilidad de impulsar un proyecto musical dirigido a jóvenes mexicanos con apoyo de la agrupación. Las expectativas crecieron entre seguidores ante la posibilidad de un concierto gratuito en el Zócalo capitalino; sin embargo, la presidenta aclaró que no existió confirmación por parte de la banda.
El cierre de la visita dejó un giro inesperado fuera de los escenarios oficiales; pues Bono apareció en un club nocturno de la Ciudad de México, y sorprendió al público cuando bailó salsa con gran energía, un momento llamativo por tratarse del vocalista de una de las bandas de rock importantes del mundo; las imágenes circularon en redes sociales y se viralizaron entre fans.





