El elenco de la serie ‘El Eternauta’, protagonizada por los actores argentinos Ricardo Darín y Carla Peterson, celebró este martes una gala en Buenos Aires, ante el inminente estreno mundial para mañana, de una de las producciones audiovisuales más importantes y esperadas del país suramericano.
Una alfombra blanca decoraba el ingreso a la gala que se realizó en el centro de convenciones porteño de Costa Salguero, y marcaba el ingreso de los principales integrantes del elenco y del equipo creativo de la serie junto a otros 700 invitados.
“Nunca soñé con estar a la cabeza de esta maravillosa aventura. Este proyecto me ayudó a entender el verdadero significado de ‘El Eternauta’ para los argentinos minuto a minuto y día a día”, expresó Darín sobre el proyecto.
Por primera vez, se adaptó formalmente la icónica historieta de ciencia ficción escrita por Héctor Germán Oesterheld e ilustrada por Francisco Solano López en 1957 al servicio por suscripción en directo de Netflix.
La producción, ambientada en la capital de Argentina, relata la historia de un grupo de personas que lucha por sobrevivir a una nevada tóxica letal que arrasó la ciudad y, al avanzar la trama, se descubre una invasión extraterrestre enfrentando a los personajes a desafíos tanto físicos como éticos.
Darín encarna el rol de Juan Salvo, “un hombre común envuelto en una situación extraordinaria”, según describió el actor, que representa la resistencia y la organización colectiva ante la catástrofe.
Mientras que Peterson, en su rol de Elena -la exesposa de Salvo-, explicó que su personaje “detiene su búsqueda personal para priorizar las necesidades de los demás” y la supervivencia del grupo.
El elenco incluye a César Troncoso como Alfredo Favalli, mejor amigo de Salvo, presentado como un apoyo técnico y moral; Andrea Pietra como Ana, esposa de Favalli; y Marcelo Subiotto en el rol de Lucas, otro de los sobrevivientes cuya evolución será parte central de la narrativa.
´El Eternauta´ conservará el espíritu de la novela gráfica original, pero adaptado a una audiencia global, aunque mantendrá la esencia del relato de lucha colectiva en un contexto posapocalíptico.
La producción audiovisual marcará un hito en la historia de las novelas gráficas de Latinoamérica al poder materializarse en una serie de gran presupuesto, tras décadas de intentos que nunca se concretaron.





