En los últimos días, Paulina Rubio ha vuelto al ojo del huracán, esta vez por una seria acusación: supuestamente golpeó a su hijo, Andrea Nicolás, durante un altercado en su residencia de Miami.
El escándalo se dio a conocer a través del programa Despierta América, que reveló que la cantante habría reaccionado con violencia luego de una discusión con el adolescente. Según se informó, Paulina le quitó el celular a su hijo tras molestarse por algo que él le dijo y, presuntamente, lo agredió físicamente. La situación se tornó tan tensa que la niñera del menor decidió llamar a la policía. Minutos después, oficiales acudieron al domicilio de la llamada “Chica Dorada”.
El pasado martes, la cantante compareció en una audiencia virtual ante la corte de Miami. Durante la sesión, la abogada del menor declaró que “la situación en ese hogar está fuera de control” y solicitó terapia familiar urgente. También añadió que el joven desea vivir con su padre, Nicolás Vallejo-Nágera “Colate”, y que su única forma de comunicación con él es a través del celular, lo que podría haber sido el detonante del conflicto.
La defensa legal de Paulina negó rotundamente las acusaciones, alegando que se trató de “un acto disciplinario sacado de contexto” y que no existen pruebas de abuso físico.
Mientras tanto, en España, Paulina enfrenta otro frente legal. Fue captada posando con su hijo para la portada de una revista sin el consentimiento de Colate, lo que podría constituir una violación a los derechos de imagen del menor. Las autoridades españolas ya han iniciado una investigación.
Ante esta tormenta mediática, Mariana Garza —ex compañera de Paulina en Timbiriche— reaccionó con sorpresa y cautela ante la prensa:
“No tengo ninguna información. Siento mucho escuchar esto. Creo que a nadie le gustaría estar en esa situación. No sé nada del tema y espero que se resuelva pronto”, expresó.





