¡Hola a mis luminosos reflectores (reflexivos lectores)!, este viernes en la noche las almas de nuestros difuntos vendrán a visitarnos.
Ojalá encuentren un recuerdo de su rostro, un guisadito y un trago para que sepan que no se les olvida.
Es muy gacho olvidar a los que ya no viven, pero creo que está más pinche, y perdón que diga una grosería, pero no encuentro mejor palabra para describir la reacción que tuvo Luis Enrique Guzmán Pinal al echar legalmente a Apolo de su vida.
Resulta que al salir de la audiencia donde el juez dio sentencia a su favor, Luis Enrique dijo que por fin se liberaba y que este fin de semana iba a «celebrar» el fallo del juez.
Esta Joroba estaba viendo la tele cuando escuchó esta frase y les juro que a mi corazón le dio un torzón, si, torzón.
Si el corazón tuviera estómago les aseguro que lo que sentí era un torzón de corazón.
Pa’ mí que esa declaración evidencia el desamor de padre de Luis Enrique hacia el niño.
Hay familias que suman vidas y amores, también hay familias que exilian, que por dinero son capaces de ir apagando las luces nuevas de su linaje, y todavía lo celebran.
Siempre he dicho, la paternidad es una decisión y este señor decidió que no quería ser padre de este bello niño al que yo quiero por encima de los errores de su madre. Pues hay que respetarlo. allá él.
Y mientras unos olvidan de la noche a la mañana, a otros nomás no se les permite dejar las cosas atrás.
Me refiero a Cristian Chávez, ex RBD, a quien siempre que los vemos le preguntamos de su amistad rota con Anahí, obvio el actor y cantante no quiere dar detalles, pero es innegable que él le dio la desconocida a ella por la sospecha del desfalco.
Y no es que Anahí les hubiera volado una lana, ella sólo recomendó al mánager, pero con eso tuvo para que años de hermandad y gratitud se fueran por el caño de los asegunes o sea, de las dudas.
Hace unos 6 años estaba yo en la casa de Cristian cuando el me dio en exclusiva el relato de su intento de suicidio.
Él me contó cómo se tomó todas las pastillas que encontró y se cortó, y todo, y fue en un momento de lucidez que llama a su amiga y como Anahí llegó volando a tumbar la puerta de la casa y darle primeros auxilios en lo que llegaba la ambulancia.
O sea, si le debes la vida a alguien cómo que no está padre que a las primeras de cambio les dejes de hablar, ¿no creen?
Quiero pensar que eso a Anahí le viene valiendo sorbete.
Ella estará siempre al alcance de una llamada, pero tampoco va a andar buscándole la cara a su dizque hermano del alma. ¡Pos este!
Ya se aclararon las cosas, ya el mánager cobró sólo lo que tenía que cobrar y ya.
Tristes las calaveras del público que nos quedaremos con las ganas de volver a ver a los RBD, porque así, sin Anahí no creo que jalen igual, al Poncho Herrera ni quien lo extrañara, pero mi Anahí, ella si pa’ que vean, sin su presencia se les acabó el negocio.
Por otro lado, si les gusta esto del Halloween no se pueden perder «LA TIENDITA DE LOS HORRORES», con mi adorada Lorena de La Garza. Aseguran que está monumental al igual que Chantal Andere.
No es de miedo, pero les confieso que a mí sí me afloja el mastique la idea de que una planta carnívora devore a los incautos marchantes, pero como diría Ana Barbara: ¡Me asusta, pero me gusta!
Por cierto, tanto borlote que se armó con la madre la pareja el hijastro y los hijos de Ana Barbara, tanta demanda del hermano contra ella, persecuciones en el aeropuerto, comunicados de la señora contra su propia hija, portadas de revista y demás…
¿Y qué pasó? pues nada, ahí sigue ella con su flamante marido, la vimos hermosa junto a Salma Hayek y sus asuntos familiares se quedan en casa. Cual debe.
Disfruten a sus vivos, honren a sus muertos, Y famosos, ¡¡¡ándense derechitos que sólo La Joroba les estira los huesitos!!!
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