“Todo tiene solución, Menos la muerte”. He estado dándole vueltas a este dicho. ¡Qué cierto es! De corazón lo digo: La muerte de Dulce es como todas las muertes. Un golpe en seco sin forma de voltear.
Estaba en casa viendo que recalentado se antojaba más cuando una llamada me heló la piel.
Era Eugenio Martínez, gran amigo mío y hermano por elección de Dulce. Estaba llorando. Fue él quien me dio la mala noticia.
Sin decir una palabra subí al roof, los estragos de la cena reinaban en la mesa.
Como pude alejé el desorden y encendí la cámara. No reparé en cómo me veía. Ni el cepillo ni la calma habían pasado por mi cabeza. Así compartí la triste noticia.
Cómo se vive una tristeza, sin maquillaje, sin filtro, sin creerlo. Debo admitir que no figuro entre las grandes amigas de la cantante ni mucho menos.
Conviví con ella siempre gracias a amig@s comunes, pero tanto va el cántaro al agua que termina habiendo una cercanía.
La última vez que quedamos en verla fue en casa de mi amiga Marion. José Juan y Vicky López la había invitado y ella confirmó.
nunca imaginamos que su realidad era muy distinta a lo que quería dejar ver. De último momento nos dijo que se sentía débil por «un catarro» y que lamentaba cancelar.
Días después supe que ya estaba internada. ¡Platicamos tantas veces, nos reímos juntas otras tantas! Me confió cosas, pero no llegamos a ser intimas amigas.
Sin embargo, una hermana de vida para Dulce fue la conocida comunicadora Lolita de La Vega.
Ella me contó que al enterarse su primera llamada fue para Lucia Méndez, que la reacción de la diva fue de esperarse.
Aunque habían peleado y feo en el marco del reality «Siempre Reinas», Lucía le dijo a Lolita que buscó a su amiga no una, sino muchas veces, tanto en su celular como en el hospital donde permaneció internada por cerca de un mes.
Por otro lado, Roberto Hernández, gran amigo de la cantante, me contó en exclusiva que por disposición medica Dulce no tuvo acceso a su celular, así que es muy probable que los mensajes de reconciliación de la Méndez se hayan quedado ahí en el purgatorio del hubiera.
Mientras tanto, Roberto fue quien me aseguró varias cosas: la más importante para mí, Dulce no sufrió dolor.
una que yo quiero creerle; la única hija de la intérprete Romina sí estuvo para su madre durante toda su agonía y es falso que la golpeara como aseguraron y dirán muchos.
La verdad es que a mí me llamaron dos personas (cuyos nombres me reservo) para contarme historias horripilantes sobre la hija de Dulce, que solo le importaba el testamento, que llegó a golpear a su madre, que la tenía de sirvienta en Monterrey, que no la dejaba tener novio porque quería todo su dinero para ella y cosas peores, créanme, peores, dignas de película de terror.
En mi compromiso con la ética, no puedo dar por verdad esas versiones.
Dulce me contaba cómo amaba ir a Monterrey a ver a su nieto. Cómo pasaba tiempo con su hija y la verdad no vi en su gesto ningún llamado de auxilio. En mi experiencia sé de relaciones difíciles madre-hija, pero de eso a que Romina sea mala de malolandia y ya están youtuberos dando por cierto que la hija de Dulce es una &%$#»=)(/%# de su tal por cual.
Ultimadamente, sabemos que Dulce era muy privada con sus cosas, no admitió jamás un arreglito estético mucho menos quiso presentar a sus galanes y protegía como leona la privacidad de su hija. ¿Si esas amistades sabían del supuesto maltrato, por qué esperaron hasta ahora que Dulce no está para crucificar a la hija?, pues porque de ser cierto eso Dulce lo sobrellevó y de no ser cierto eso pues que mala onda que se inventen tal disparate.
Algo que me lleva a concluir que eso es mentira es que en efecto Romina es la única hija y heredera de Dulce.
Ella no tiene por qué estar luchando con nadie por ninguna herencia.
La última vez que desayunamos un grupo de amigos en el San Ángel Inn con ella, nos contó de su amor por su nieto y de cómo todo lo que ganaba era para él y su hija.
¿Por qué se preocuparía Romina del testamento si ella y su hijo son los beneficiarios?
Paaar favaaar seamos más humanos y menos serpientes.
Haya sido como haya sido, la relación entre Dulce y su hija era un tema de ellas.
Romina no es una persona pública y ahora se trata de una muerte muy dolorosa para su público y ese golpe seco que no da oportunidad a regresar el tiempo para su hija.
Mis condolencias para ella, para Moisés su yerno que la cuidó como si fuera su madre y también para el pequeño Enzo.
Las navidades en esa familia jamás volverán a ser como antes.
No me voy sin compartir mi tristeza también por el gran Raphael.
quien lo vio en vivo sabe que se está apagando otra de las mejores voces que hayamos tenido en el mundo de la balada en español.
Un tumor en el cerebro lo llevó ya a cancelar su gira por Sudamérica y México.
me temo que no volverá el divo de Linares a este país.
Ustedes que tienen a sus cercanos al lado, de verdad disfrútenlos, tomen fotos den abrazos, compartan y generen recuerdos. La vida es un regalo sin garantía de uso.
Descanse en paz Dulce, la cantante. Y famosos, ¡ándense derechitos que sólo La Joroba les estira los huesitos!
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