La cantante Taylor Swift y el jugador Travis Kelce celebraron su boda en el Madison Square Garden de Nueva York; la ceremonia religiosa se llevó a cabo el pasado viernes 3 de julio bajo un estricto operativo de seguridad.
Los organizadores recrearon un jardín artificial dentro del recinto deportivo para ambientar la velada; los conductores del programa matutino Good Morning America confirmaron su asistencia y detallaron que la cantante Stevie Nicks ofreció un espectáculo musical en vivo.
La pareja de celebridades optó por redactar sus propios votos matrimoniales de forma manuscrita; los invitados describieron la lectura como un momento íntimo y emocional que contrastó con la enorme dimensión del estadio.

La revista Variety reportó que el millar de celebridades convocadas ingresó mediante invitaciones digitales con marcas de agua; además, los asistentes firmaron estrictos acuerdos de confidencialidad para evitar la filtración de material multimedia.
El decorado del festejo incluyó mobiliario exclusivo en tonos blanco, naranja y verde con las iniciales T&T; asimismo, los novios mandaron plasmar este monograma personalizado en diversos regalos conmemorativos distribuidos durante la noche.

Al concluir el evento, un automóvil clásico Chevrolet SS de los años setenta fue retirado del inmueble por operarios; el vehículo lucía una placa conmemorativa de recién casados como un guiño directo a su primera cita romántica.





